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España fracasó en Río

Lo dicen los números, que son el mejor método de objetivización conocido. Sin ellos, solo nos quedan las opiniones, normalmente interesadas o indocumentadas. Basta con seleccionar una unidad de medida; el número de medallas por millón de habitantes, por ejemplo. Y aplicar esa variable a un conjunto de países comparables; pongamos, la Unión Europea. Y bien, este es el resultado.

De los 28 países de la Unión (aún incluimos a Gran Bretaña), 24 han obtenido medalla. La media de trofeos por millón de personas es de 0,64. ¿Cuál creéis que es el índice español? Pues el 0,37. ¿Fracasó o no fracasó España? Veamos una comparación en mayor detalle.

A años luz están Dinamarca (2,63 medallas por millón) y Croacia (2,38)

Muy, muy lejos, allende la capacidad visual de la delegación hispana, quedarían Eslovenia (1,90), Hungría (1,53), Lituania (1,38), Países Bajos (1,12) o Suecia (1,11).

Aún inalcanzables, ahí tenemos a Gran Bretaña (1,03), República Checa (0,94), Estonia (0,77), Eslovaquia (0,74) o Francia (0,65).

Algo más cerca pero aún por encima, nos encontramos con Bélgica (0,53), Grecia(0,52), Alemania (0,51), Italia (0,48) o Irlanda (0,43).

Y por debajo de España, tan solo Polonia (0,29), Bulgaria (0,28), Rumanía (0,25), Finlandia (0,18), Austria (0,11) y Portugal (0,10).

Repito: ¿fracasó o no fracasó? Un artículo sobre esto en Actuación mediocre de España en Río.

¿Qué países acogen refugiados?

MCH_SIRIA-REFUGIADOS

Estaba yo en la playa de Riazor, eran las seis de la tarde, lucía el sol y acababa de darme un estimulante baño en las aguas del Atlántico. Para entretener el tiempo sobre la toalla, había llevado el número 336 de la revista GEO que ofrecía en portada un reportaje sobre Grecia, “Belleza radiante en el Mediterráneo” era su título exuberante.

Interesante el resto del contenido, con artículos sobre el efecto de la luz eléctrica en Myanmar, el auge de aplicaciones online en Uganda o la moda del Big Data aplicada al reino animal, entre otros. Pero la información que más llamó mi atención venía publicada en las páginas 88-89 y ni siquiera aparecía en el índice. En ellas se pretendía dar respuesta a una pregunta que jamás he visto y oído en los medios de comunicación de mayor difusión:

¿Dónde viven y de dónde vienen los refugiados? 

Aclaremos antes de facilitar el listado de países el concepto de refugiado según la Convención de Ginebra de 1951: son aquellos seres humanos que, al ser perseguidos y estar su vida en peligro, se ven obligados a buscar amparo fuera de su país. Estos son los Estados de los cuáles han tenido que huir mayor número de seres humanos en los últimos años:

1. Palestina: 5.096.000 personas. 2. Siria: 2.800.000 personas. 3. Afganistán: 2.557.000 personas. 4. Somalia: 1.122.000 personas. 5. Sudán: 649.000 personas. 6. República Democrática del Congo: 500.000. 7. Myanmar: 480.000 personas. 8. Irak: 401.000 personas. 9. Colombia: 397.000 personas. 10. Vietnam: 314.000 personas. 11. Eritrea: 308.000 personas. 12. China: 195.000 personas. 13. Sri Lanka: 123.000 personas. 14. Sahara Occidental: 117.000 personas. 15. Sudán del Sur: 114.000 personas. 16. Costa de Marfil: 86.000 personas. 17. Etiopía: 77.000 personas. 18. Irán: 75.000 personas. 19. Rusia: 74.000 personas.

Vistos los países de donde proceden los refugiados en el mundo, se admiten apuestas para acertar el ranking de países que los acogen. Ahí va:

1. Pakistán: 1.617.000 personas. 2. Irán: 857.000 personas. 3. Líbano: 857.000 personas. 4. Jordania: 642.000 personas. 5. Turquía: 610.000 personas. 6. Kenia: 535.000 personas. 7. Chad: 435.000 personas. 8. Etiopía: 434.000 personas. 9. China: 301.000 personas. 10. Estados Unidos: 264.000 personas. 11. Irak: 246.000 personas. 12. Yemen: 241.000 personas. 13. Francia: 233.000 personas. 14. Bangladesh: 231.000 personas. 15. Egipto: 230.000 personas. 16. Sudán del Sur: 230.000 personas. 17. Uganda: 221.000 personas. 18. Venezuela: 204.000 personas. 19. India: 188.000 personas. 20. Alemania: 188.000 personas.

Así es, dos países de Europa, tres países del llamado “Primer Mundo”, ninguno en las principales posiciones. ¡Para sentirse orgullosos!

21 hechos inauditos

Esta relación de hechos o datos supone una selección realizada entre las 62 lecciones que propone aprender El País / Verne este supuesto verano de 2016. Vale la pena leer el artículo entero (aquí) pero si prefieres la versión corta y personal, pues ahí va:

1. La NASA tiene dos satélites persiguiéndose el uno al otro en órbita terrestre y midiendo la distancia que los separa para evaluar posibles anomalías gravitacionales. Sus apodos son Tom y Jerry. 

2. Los humanos no somos ni los animales más rápidos ni los más fuertes. Pero sí ganamos en larga distancia: podemos correr durante más tiempo y recorridos más largos. De hecho, así es como cazábamos antes de inventar las armas como el arco y la flecha. No somos los más rápidos, pero somos muy buenos yendo lentos y constantes.

3. Un acertijo de 1688 se resolvió recientemente: “Un hombre que nace ciego puede distinguir formas como esferas y cubos con el tacto. ¿Podría hacerlo solo con la vista en caso de que la recuperara?”. En 2003 cinco personas recuperaron la vista gracias a cirugía y no, no pudieron.

4. El ser vivo más solitario del mundo es una cícada, un tipo de planta muy extendida durante la era de los dinosaurios, que se descubrió en África en 1895. Sigue vivo, pero aún no se ha encontrado otro ejemplar de la misma especie (E. woodii) para poder proceder a la polinización (estos árboles necesitan también una pareja para reproducirse). Está en Londres y, según National Geographichace más de cien años que no sabe lo que es el sexo.

5. En 1935, el presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt sacó adelante un programa de impuestos llamado Wealth Tax Act para redistribuir la riqueza. Esta ley contemplaba un impuesto de la renta del 79% a quienes ingresaran más de 5 millones de dólares. En esa época, la cifra era tan alta que el impuesto solo se aplicaba a una única persona: John D. Rockefeller.

6. Los masai de Kenia donaron 14 vacas a Estados Unidos después del 11S.

7. Chicago recortó la duración de los semáforos en ámbar en 0,1 segundos, con lo que ingresó 8 millones de dólares más en multas en seis meses.

8. En Finlandia, las multas por exceso de velocidad son proporcionales a los ingresos. Algunos millonarios del país han tenido que pagar algunas de más de 90.000 euros.

9. El gobernador de Utah Jon Huntsman instauró una semana de 4 días de trabajo en las empresas públicas: dos tercios de los trabajadores aseguraron que la productividad creció, se redujeron las dificultades para conciliar, mejoró el ambiente, cayó el absentismo e incluso hubo un descenso del 14% en las emisiones de dióxido de carbono. Huntsman también ahorró dinero por el hecho de tener los edificios públicos cerrados un día más.

10. La mitad de las zanahorias cultivadas son demasiado feas para venderse (en serio), así que en 1986 un agricultor dio con una forma mecanizada de cortarlas y convertirlas en las zanahorias baby, que actualmente suponen el 70% de las ventas totales de zanahorias en Estados Unidos.

11. La langosta era tan abundante en Massachusetts en el siglo XIX que muchos criados exigían una cláusula en su contrato para que no les sirvieran langosta más de tres veces por semana.

12. En Suecia, los donantes de sangre reciben un mensaje de texto en su móvil cada vez que su sangre se usa para salvar una vida.

13. Los ingenieros canadienses reciben un anillo de hierro para recordarles que sean humildes. Es en memoria del puente de Quebec, que se desplomó dos veces por culpa de cálculos incorrectos.

14. Algunas películas de terror incluyen en su banda sonora infrasonidos, que están por debajo del rango que podemos oír. Aun así, podemos sentirlos: pueden inducir ansiedad, palpitaciones y escalofríos.

15. El rey Gustavo III de Suecia decidió llevar a cabo un experimento para determinar si el café era tan nocivo como él creía. Cogió a dos gemelos condenados a muerte y les rebajó la pena a cadena perpetua a cambio de que uno de ellos bebiera tres tazas diarias de café y el otro, tres de té. Los puso bajo la supervisión de dos médicos y espero a que la muerte del hermano que bebía café confirmara su teoría. El primero en morir fue el rey. Después, los dos médicos. El cuarto en fallecer fue el hermano que bebía té: tenía 83 años. El último fue el bebedor de café, aunque se desconoce qué edad alcanzó.

16. En 1946, Kodak recibió quejas de algunos de sus clientes: algunos carretes se revelaban con una especie de neblina. Kodak investigó y vio que las hojas de maíz usadas en la fabricación del embalaje eran radioactivas. Descubrieron algo que no era de dominio público: las granjas de ese maíz habían estado expuestas a la primera explosión nuclear de la Historia, en una de las pruebas secretas de Nuevo México.

17. El soviético Sergei Bubka batió el récord de pértiga repetidamente y por el menor margen posible cada vez. Su objetivo: poder cobrar el bonus de Nike cada vez que lo conseguía. En dos años, batió sus propios récords 14 veces.

18. El perro milanés Cacao cogía cada día el autobús número 54 para visitar su parque favorito. Solo se subía si conducía el conductor que le caía bien. Después de un paseo, cogía el mismo autobús para volver.

19. El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, tiene su propia compañía de taxis con un solo vehículo para poder usar legalmente el carril del transporte público y ahorrarse los atascos.

20. Durante un juicio por un accidente de tráfico, un abogado sentó a uno de sus colegas en el lugar en el que estaría el acusado, vistiéndole para que se le pareciera. Cuando se pidió al único testigo (un policía) que señalara al sospechoso, este señaló al hombre del estrado, el abogado disfrazado. El juez tuvo que declarar inocente al acusado.

21. En 2014, Hanadi Al-Hindi fue la primera mujer en Arabia Saudí en conseguir una licencia para pilotar aviones. En este país, las mujeres siguen sin poder conducir coches.

Los errores encadenados de Del Bosque

DelBosqueEs el primer post o artículo que escribo en mi vida sobre fútbol. Tampoco exactamente sobre fútbol, sin embargo; más bien sobre el coste de no tomar la decisión correcta en el momento adecuado. En esta fórmula -decisión correcta, momento adecuado- descansa una de las grandes claves de los éxitos, triunfos en terminología deportiva.

Parecerá ventajista, escribir tal cosa después del fracaso de la Eurocopa, pero no lo es. Tengo testigos a porrillo que pueden acreditar el origen de estas ideas. Cada vez que surgía la cuestión, defendía yo lo mismo: Del Bosque debe irse. A continuación mis razones:

  1. La derrota en el Mundial de Brasil fue de tal calado, que solo admitía una respuesta quirúrgica. Mantener la misma estructura significaba intentar alargar la vida de un cuerpo ya extinto, caduco y bajo sospecha.
  2. El principal indicio del agotamiento del seleccionador y su equipo tiene un nombre: Iker Casillas. Haber seleccionado al portero más inseguro y en las peores condiciones de la Liga española representó una decisión de un impacto brutal. Primero en los propios jugadores, desconcertados ante un portero completamente fuera de tono, y después en los resultados: las derrotas vergonzantes contra Holanda y Chile fueron propiciados por múltiples fallos graves de Casillas.
  3. Insistir en la titularidad del portero madrileño, eso que se llamó eufemísticamente “transición dulce”, supuso un nuevo error de bulto. De Gea, un arquero de talla internacional, fue tratado en la Selección como un juvenil, siempre a la sombra de Casillas. Jugar la Eurocopa con el portero del Oporto en el banquillo solo pudo provocar inseguridad en De Gea, que no ofreció en Francia su nivel habitual.
  4. Del Bosque despreció en los últimos años a jugadores que tendrían que ser fundamentales en la convocatoria de la Eurocopa. En concreto, a Gabi, Íñigo Martínez y Vitolo. El caso de Gabi resulta especialmente significativo: años de rendimiento portentoso ignorados por el seleccionador. Gabi sería un sustituto de garantías de Busquets, necesitado, como todos, de un bien calculado descanso. Íñigo Martínez sería igualmente un magnífico sustituto de Piqué y Ramos, en lugar de Bartra y Sanjosé, ninguneados en el torneo. Vitolo debería haber participado también en las convocatorias con asiduidad, un jugador que se adapta perfectamente al juego de la Selección y que presenta un nivel competitivo en una posición con un déficit de jugadores españoles relevantes. También debería haberse incluido a Javi Martínez, el central del Bayern, muy por encima de Bartra y Sanjosé aun cuando acabase de salir de una lesión.

Estas eran mis razones antes de la celebración de la Eurocopa. Una vez se inició el torneo, añadí algún motivo más. El principal, quizás, ese papel de protagonismo inaudito concedido a Sergio Ramos, un jugador capaz de lo mejor (sus cabezazos en los saques de esquina atacantes) y lo peor (el resto de lances del juego). Ramos es un jugador volátil y prepotente, en ningún caso debería ostentar la capitanía del equipo. El lanzamiento del penalti contra Croacia, estando en el campo Iniesta, Silva, Cesc o Aduriz, representa un ejemplo monumental de estulticia futbolística. El culmen del despropósito vino de las declaraciones de Del Bosque al respecto: “los penaltis no se entrenan”. Atómico!

Otro error gordo fue mantener los mismos once jugadores que habían salido ante Chequia y Turquía. Contra Croacia, teniendo presente el anterior punto 4, tendrían que haber jugado Azpilicueta, Javi Martinez, Íñigo Martínez, Coke, Tiago Alcántara, Gabi, Aduriz y Vitolo, un equipo fresco y competitivo. España habría jugado y no perdido. Del Bosque colocó a los mismos y ahí llegó la gran pifia. Sin embargo, equipo había, grandes jugadores, para vencer a Italia y a cualquiera. Pero se salió sin plan y a merced de una Selección italiana que sí había estudiado al rival. El último error de Del Bosque, espero.

Mis candidatos para sustituirlo: Valverde y Quique Setién. Veremos lo que hace Villar, ese que fue incapaz de tomar la decisión correcta en el momento adecuado…

 

Por que morre un blog?

A trenza naceu coa novela e morre con Pallarega, outra novela. Esta é unha morte de fición, como tódalas mortes no eido virtual onde un nunca termina de morrer.

A trenza, o blog, morre porque as forzas diverxentes de antes son agora converxentes, porque a enerxía centrífuga de onte é  hoxe centrípeta, porque daquela un sentía a necesidade de dispersión, de exploración, e desta sinte a conveniencia de concentración.

E falece tamén, ou hiberna, porque entón un traballaba nunha compañía esencial para o País, e colaboraba en Vieiros, Xornal, a Radio Galega…, e había un executivo que gobernaba en clave galega… Aquela compañía despenouse, estes medios suicidáronse, e o deste goberno desafía ata a capacidade de resistencia.

E sen embargo A trenza morre por un exceso de palabras. Neste día de Folga Xeral, morre pola folga indefinida das palabras.

No último número de Tempos Novos (lédeo, aí está todo), atópanse tamén as razóns que explican por que morre un blog, este. É texto do Bieito Iglesias: “O proxectista de Cinema Paradiso, vello e cego, confésalle ao seu pupilo: Chega un momento en que falar parécese moito a estar calado. Por iso eu calo. A miña avoa Josefa tamén chegara a idéntica conclusión e cando quería demostrarme o seu incomodo, repetía: Non teño gana de leria. Non creo que exista tal cousa como Deus ou o Espírito do Mundo (hegeliano ou marxista) e iso invita a calar. Os anos vólvente budista silencioso ou entrecocido rosmón”.

Iso mesmo.

A importancia de chamarse SPHENIA

Un nome pode ser simplemente un eco, un son, ou tamén pode significar algo. Sóame ben, dixeches, pero non sei o que significa, unha cuncha ou algo así. En efecto, un molusco. Daquela, significaría algo para unha empresa de biotecnoloxía, ou de investigación mariña, por exemplo, pero nada para unha de consultoría estratéxica, isto tal se pretende, modestamente.

Ou si, algo pode significar. Unión, dúas cunchas xuntas forman un molusco; unha soa cuncha, pasada polo forno, un primeiro prato.

Que pasa se partímo-la palabra? Tiven un profesor, Mr. Tristan, que nos aprendeu a diferenciar o son do S líquido e o da sílaba ES. Collía un termo, digamos “stupid”, e facíanos repetir a súa pronuncia alongando o S de máis a menos, sssssssssssssstupid, sssssssstupid, sssstupid, sstupid, stupid, stupid. Velaí a diferencia entre Ssssssssspain e Espain. Spain viría significar a dor da S, algo así. Ben, falabamos de partir Ssssssssphenia. Que podería significar –phenia. Seica entre a capacidade mental dun individuo e a súa personalidade, quizais a razón. Eis esquizofrenia, a razón fragmentada. Xa que logo, SPHENIA podería representar a razón colectiva, do S, a personalidade plural; incluso, a forza mental do grupo, podería…

Represente o que tal represente, temos rexistrado xa o .com (sphenia.com) inda que eu preferiría ter o .sp (sphenia.sp), talvez menos comercial (menos .com) pero máis incuestionable. Mesmo ese efecto subliminar, SP: servizo público.

En fin, a min gustábame máis COLATTERAL, xa o dixera, pero agora gústame máis SPHENIA. Por como soa e polo que significa: futuro.  

Gustaríame

O home é un estado de ánimo, quizais dous. O outro día, rebentei unha bici no spinning; días despois, a piscina semellaba chea de grans de area. No medio, un te verde e unha mochila vermella. Gustaríame escachar tódalas normas sociais e ser condenado a vivir nun globo aerostático sobrevoando o planeta prolongadamente. Como cando aquela aperta… 

Estou, tamén, á espera dun nome. Non é fácil atopar un perfecto, seguramente porque so existe un perfecto. Algo así coma o número áureo. Mandei -mandamos- os tres preceptivos. Eu sigo apostando por COLATTERAL, inda que haxa que aclarar o da dobre T, malia que recorde os danos das guerras de Bush e Aznar. Gustaríame constituir unha empresa para provocar beneficios colaterais na nosa economía e, xa que logo, na nosa sociedade. 

Submundo, de Don DeLillo, é literatura de xenio. El tamén terá que aclarar: DeLillo, xunto e o L maiúsculo. Onte tiven que retroceder vinte páxinas ate atopar unha escena familiar. Pasara por aquelas follas como quen camiña a carón dun mendigo, tentando evitalas. Gustaríame ser lector profesional, si, traballar de lector, e dedicar as horas máis produtivas do día a DeLillo e os seus colegas de xénero.

Iso hoxe porque mañá, quen sabe? Dependerá do meu estado de ánimo. Ou do teu… 

 

Horas de morriña

Teño un libro, publicado en 1925, que se titula Paisaxe, Manuel Posse o seu autor, que ten un poema, Horas de morriña, que di: Todos nacemos con ela. En todo tempo / reflexo da súa luz nas almas brilla / aspira o seu aroma, e vede as cores / que amosa nos seus eidos a Morriña. 

Teño outro libro, máis de cen anos ten el, que se titula Cantares Gallegos, de Leiras Pulpeiro, republicano federalista como debe ser, onde leo: Non se acanea unha folla / Todo esta noite está calmo / Ai, quen poidera dicire / Coa man no peito outro tanto.

Teño eses dous libros dende o venres pasado. Viñan en papel dourado. Vós, xa o sabedes, estabades ó meu carón, non so Patricia e Miguel, todos vós, claro! Antes, estupendo o estofado, o aperitivo, o contubernio e a caña no Pato Mareado.

Sodes artistas, ou xornalistas, antes ca profesionais de banca. Como senón poderiades artellar publicación tan abraiante? Será o derradeiro ano porque os tempos cambian, para bien o para mal como despois haberiamos cantar. Sabendo que nada de eso fue un error, nada, nada, fue un error.

Sabedes a definitiva solución ó problema? Trasladar a sede do banco… ó Rialto. Onde suceden cousas máxicas. Onde as cocteleiras voan, as gorxas doentes sandan, as roturas fibrilares cicatrizan, o tempo se esvaece, as miradas traspasan e ata as pernas torpes aprenden a bailar.

Na Praza de Pontevedra orballaba porque tiña que orballar. Camiñaba xa a soas pero, un momento, dou un paso adiante e outro atrás, un á dereita e outro á esquerda. Que fago? Ah! Non quero chegar. Non quero que esa noite remate nunca. Quérome mollar, enchoupar. De que? Pois diso mesmo, de Morriña.

Na cola do paro

Pero tes que ir á oficina de emprego?, preguntoume G. todo sorprendido. That’s real life, dear, and I a real man, contesteille. A seguir houben traducirllo, máis pola sorpresa do cambio de idioma que pola complexidade da frase, supoño. E aló fun esta mañá. Debo dicir antes de nada que a cola do paro (a pesar da ilustración) non existe. Existe, máis ben, unha manifestación silenciosa de desempregados. Por fortuna, a oficina non rebosaba así que puiden entrar sen problema ningún. Eu, véndome unha sorte de Charles Dickens do século XXI, imaxinárame na rúa enchoupado ata os ósos e aterecido de humidade e frío, próximo á conxelación. Pero non, na oficina de emprego hai incluso calefacción; e moito calor humano.

Dada a escasa organización do persoal, calculo eu, instalaron unha maquiniña desas para coller número (en realidade, letra e número). Premo o botón correspondente a Demandante de Emprego e busco sitio cunha ollada rápida trala cal decido ficar exactamente onde estou. Penso, agudo coma un allo, que se despois de rexistrarme debo tramitar a prestación (está así montada a cousa), pois case que collo tamén o númeriño (letra e numeriño) destoutra opción. Cavilo mellor e prefiro agardar un chisco para analizar a dinámica de funcionamento da oficina.

Na sala, igual que nas prisións, os usuarios multiplican por varios enteiros a capacidade. Aínda sería tempo de fartura cando se deseñaron as instalacións pois nada máis preveron unhas vinte cadeiras; calcularían que esa habería ser a espera máxima. A ollo, aló estariamos arredor duns 60 cidadáns, de tódalas idades. Máis homes ca mulleres agardando; máis mulleres ca homes detrás das mesas. Somos, os homes, bos para botar a perder as ocupacións, e elas boas en escoitando as razóns? Non tiremos conclusións precipitadas. Tamén hai dúas nais recentes con cadanseu carriño de bebé. Pensei que non aturaría os choros das criaturas en tal escenario, por inconsistencia máis ca nada. Mais os pequenos respectaron o duelo admirablemente. Nacen ben adestrados estes nenos de agora.

Unha voz amable saída do falso teito vai outorgando quendas, en castelán malia habitarmos territorio de administración galega. Matino niso que me leva ocupando o pensamento dende hai días (quizais meses). Número D40, puesto 5. Eu teño o D50, D de Demandante, emitido ás 10.35, e confío en non agardar moito tempo. Estabilizo a postura e abro o libro, aínda En América, de Susan Sontag, páxina 484. A voz amable interrómpeme unha e outra vez, número I97, puesto 12, número I98, puesto 10. As mesas de Información resolven axiña. Son consultas básicas, deduzo, daqueles que son souberon elixir o servizo que precisaban.

Algunha xente entra tal que aquilo fose a carnicería, diríxese sen vacilación á maquiniña e xírase outeando a manifestación á busca dunha face coñecida que axiña atopa. Outros encóntranse por sorpresa, e ti por aquí? Non sabía que… Pois xa ves. E que tal? Moi ben, e ti. Eu tamén, ben. Así que cada un se afixo ó seu lugar, empezamos a nos esculcar, uns ós outros, os homes en especial miran as mulleres, e viceversa. Non é o sitio acaído para tal fin, un parado non debe tentar nada cunha parada, nin viceversa: cuestión de eficiencia financeira e diversificación de riscos.

A letra D non avanza. O I xa vai polo cento e moito, e acelerando. O F, de formación ocupacional, case non se escoita, e o R, de contratos de traballo (¿?) carece por completo de clientela. Por fortuna, levei o libro e, malia todo, consigo concentrarme na lectura. Por fin, D49. Volvo á maquiniña a por un número para o P, de prestación. Axiña chaman o D50, finalmente. A muller fronte a min fai o que pode. Enténdoa, o meu non é un caso fácil. Após varios minutos de burocracia estéril, mándame de novo á saliña de espera. Decido tomar unha cadeira libre destinada ó persoal e sentar. Ninguén di nada. Sabia decisión: outra hora. E entón, xusto cando estou a ler a última frase de En América, vólvenme citar. Cando saín da oficina, eran as 13.55. Atendéranme tres persoas distintas, as tres en castelán malia o cidadán expresarse en galego. Seica os galegofalantes non perden nin deixan nunca o posto de traballo.

Friaxe e sol, exquisita combinación. Regreso á casa cavilando se unha oficina de emprego pode tornarse un bo punto de partida para principiar unha nova vida, se resulta o espazo axeitado para un reinventarse. Eu creo que si. Por certo, o libro da Sontag, memorable.

 

Outono cabrón

A hora habitual do verán non equivale á habitual hora do outono, debería eu sabelo. De tal xeito, teríame aforrado a mocada de onte cando, trotando confiado arredor do Faro de Hércules, tropecei cunha pedra que sobresaía do chan. No transo da caída, coma se fose a cámara lenta, aínda descorrín o motivo do accidente: a escuridade, o cal non deixa de ser un paradoxo estando como estaba ás beiras dunha bimilenaria fonte de luz.

O día xa presaxiaba un final desgrazado. Un espertar anticipado que me furtou parte do descanso degoirado. A tose dela que non cesa malia o tratamento específico. O tíovivo da empresa acelerándose ate a vertixe. E fóra, un Congreso que pecha as portas entre o desdén e a ignominia. Un imposto recuperado que en nada resolve nin as necesidades de ingresos públicos nin o restablecemento da xustiza distributiva. Uns Concellos galegos con facturas sen pagar nos caixóns. E un Fondo Monetario Internacional que, debendo actuar coma bombeiro, bota máis leña ó lume engadíndolle a seguir un intencionado bidón de gasolina.

Corría con paso xa outonal; un non é o de antes, ninguén o é. Nin me decatara de ter pisado follas secas nun chan antonte pelado. Percorrín metros que recordaba máis curtos, subín pendentes que lembraba máis suaves e notei a respiración axitada en tramos onde adoito alentaba con frescura. Nisto que tropezo, caio e aló fico tal que durmido. Esperto, non sei como, e descubro que, por fin, chegara a primavera.